jueves, 1 de enero de 2009

La irresponsabilidad de los amigos de Marruecos puede provocar una reactivación del conflicto armado en el Sáhara

Hay que constatar con preocupación la denuncia del Presidente de la RASD respecto al reforzamiento del muro defensivo por parte del ejercito marroquí. Esta situación que se produce en medio de un estancamiento de las negociaciones directas entre Marruecos y el Frente Polisario es sin duda consecuencia del apoyo que ciertos países, entre ellos España, están prestando tanto a las propuestas de solución unilateral como la autonomía presentada por Marruecos en las negociaciones dirigidas por la ONU, como los apoyos económicos y políticos prestados a este país sin exigir ningún tipo de contrapartida de respeto a los Derechos Humanos como señalan el informe de Human Rights Watch o de acatamiento de la legalidad internacional reflejada en un gran número de Resoluciones de la ONU sobre el Sáhara. (recientemente firmó el presidente del gobierno español una ayuda de 520 millones de Euros y la Unión Europea acaba de conceder un Estatuto Avanzado a este país sin que quede explícitamente excluido el territorio del Sáhara Occidental).
Estos apoyos "gratuitos" pueden llevar a Marruecos a la convicción de que en una escalada de tensión si se produce una ruptura del alto el fuego la Comunidad Internacional no va a tomar ningún tipo de medida que pueda perjudicar a sus intereses y por ende pueda romper sin apenas costes el equilibrio militar establecido desde 1991. (En este sentido es muy mal precedente la pasividad con que la Comunidad internacional está reaccionando ante la salvaje intervención militar israelí en Gaza).
Hay que señalar que pese al "supuesto realismo" propagado por Marruecos y sus propagandistas en la situación actual no es factible una solución unilateral promarroquí, por lo tanto es necesario desequilibrar la situación, para eso habría que utilizar 2 tipos de estrategia:
1º-Bloquear la ayuda internacional, esta estrategia ya la está llevando a la práctica mediante el acoso diplomático a la ayuda humanitaria con el fin de provocar el hambre y la desesperación en los campamentos de refugiados. Esto consiste en levantar sospechas ante la comunidad internacional sobre la utilización o supuestos "desvios" de esta ayuda por parte del Frente Polisario y sobre todo recientemente cuestionando su oportunidad o utilidad, dado que supuestamente la cooperación de las organizaciones solidarias para paliar la penuria que padecen los refugiados sólo sirve para en la práctica prorrogar su situación dando al conjunto de los saharauis esperanzas infundadas de que pueden decidir su propio destino tal como la legalidad internacional reconoce.
2º- expulsando mediante una operación militar al Ejercito de Liberación Nacional Saharaui de la zona administrada por la RASD (dado que si los saharauis no controlasen territorio y estuvieran en la diáspora cualquier proposición unilateral sería más facilmente asumida). Esta ya ha habido alguna amenaza de intervención militar ante el responsable de las fuerzas de la Minurso en marzo de 2008 (aparece recogido en el informe del Secretario General de Abril de 2008).
Por lo tanto, es necesario que todos los amigos de la RASD se movilicen y respondan de forma contundente a los Van Walsum, Bernabé López, Gustavo de Arístegui, Moratinos y demás denunciando no sólo su baja catadura moral (intentando corromper la dignidad de los saharauis) si no su absoluta irresponsabilidad de cara a garantizar la paz y la seguridad en la zona si no quieren que con sus tergiversaciones, calumnias y análisis sesgados acaben "animando " a Marruecos a emprender una aventura de estas características.

Roberto Barral Blanco 01/01/2009

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