martes, 5 de agosto de 2008

REALISMO Y FANTASÍA EN EL SÁHARA

Hoy 5 de Agosto, se cumplen 29 años del Acuerdo de Argel entre Mauritania y el Frente Polisario por el cual Mauritania renunciaba a sus reivindicaciones territoriales sobre el Sáhara Occidental y reconocía como representante legítimo del pueblo saharaui al Frente Polisario.
El Acuerdo también significaba una retirada a favor del Frente Polisario del territorio que correspondía a Mauritania por el Tratado Internacional de Fronteras con Marruecos de 1976 derivado de los Acuerdos de Madrid del año 1975.
La reacción de Marruecos a este Acuerdo se produjo unos dias más tarde con la anexión de esa parte del territorio tal como explico en el articulo publicado en el blog AGWANIT titulado ¡COMO SE ANEXIONÓ MARRUECOS EL SAHARA MAURITANO?
Ya llevamos más de treinta años de conflicto y el problema del Sáhara sigue sin visos de solución, tras los sucesivos Planes de Paz y la rondas de conversaciones directas la cuestión saharaui sigue estancada en un punto muerto.
El último acto de incompetencia de las ONU son las declaraciones del Enviado Personal del Secretario General el Sr. Peter Van Walsum en las que afirma que “la independencia no es una opción realista” para solucionar el conflicto, estas apreciaciones además del daño y la falta de confianza que genera en una de las partes por quien se supone que como mediador debe ser neutral,no se corresponden con la realidad, pareciendo más un guiño a las pretensiones marroquíes, apoyada por algunas potencias, que una percepción real del conflicto.
Es curioso, que desde que se firmó el Plan de Arreglo en 1991 desde la ONU se ha presionado para que hiciera concesiones la parte agredida y no se haya realizado ninguna presión sobre la parte agresora, es decir, Marruecos.
Hay múltiples denuncias sobre incumplimiento de los derechos humanos en los Territorios Ocupados y tanto la ONU como algunas potencias democráticas miran para otro lado, cuando no intentan ocultar informes de ONGs sobre esta cuestión.
Puede decirse que los únicos logros conseguidos por esta organización son el mantenimiento del alto el fuego y los programas de intercambio de visitas entre las familias de los territorios ocupados y los campamentos de refugiados.
En lo que se refiere a la cuestión central del proceso para establecer el “status definitivo” del territorio en pleno 2008 está en peor situación que en 1991, y todo ello por la incompetencia de Naciones Unidas.
Si en los años noventa la discrepancia estaba en el cuerpo electoral que deberia votar en el referéndum de autodeterminación, hoy en dia todavía se está discutiendo cual debe ser la solución.
Cuando el anterior Secretario General de la ONU Kofi Annam suspendió el referéndum en el año 2000 aducía que resolver las alegaciones que planteaba Marruecos, muchas de ellas sin fundamento porque ya estaban resueltas, retrasaría la consulta por lo menos dos años.
Estamos en el 2008 y la ONU estuvo deambulando estos años buscando una solución que fundamentalmente pudiera ser aceptada por Marruecos (autonomía, autonomía con referéndum posterior, división del territorio etc…) hasta que llegó a al conclusión que era mejor fomentar negociaciones directas entre las partes.
En este proceso se produce un desenfoque del problema que la diplomacia de la RASD y el Frente Polisario deberían explicar mejor. El problema del Sáhara es un problema de descolonización y por lo tanto el único sujeto con derechos es la población concernida del territorio.Nadie tiene derecho a imponer, dirigir, o acotar la solución del problema, ni Marruecos, ni Argelia, ni España, ni Francia. No es un problema de secesión que afecte a la integridad territorial de ningún estado por el cual los representantes del territorio tienen que negociar su “separación” o la “modalidad de una consulta” con el gobierno del estado central, dado que el Sáhara es un territorio no autónomo y no es parte de ningún estado (como puede ser el caso del País Vasco, Quebec o Kósovo por el cual una modificación de la soberanía debe ser por mutuo acuerdo con el gobierno de los Estados en cuyas fronteras internacionalmente reconocidas están integrados).
Por lo tanto, la pretensión de la imposición unilateral de un “plan de autonomía” por parte de Marruecos con el apoyo algunas potencias rompe con todos los principios democráticos y de la legalidad internacional, dado a que lo único a que puede aspirar Marruecos es que en una consulta la integración en el Reino pueda ser una opción más para elegir en el proceso refrendario, pero nunca imponer, acotar o mutilar las opciones de expresión del derecho de autodeterminación del pueblo saharaui.
Ya cuando se negoció el Plan de Arreglo de 1991, fue por presión de Marruecos la exclusión de otras opciones que no fueran independencia o integración en Marruecos, tales como por ejemplo la fusión con Mauritania. Este plan , en cierto modo, significaba retrotraerse a 1975 a lo establecido en la Opinión Consultiva de la Corte Internacional de Justicia 16-10-75 por la cual se daba luz verde al referendum que estaba organizando la potencia administradora, España en este caso.
En el momento en que se plantean otro tipo de soluciones hay que tener en cuenta los acontecimientos posteriores entre ellos la proclamación de la RASD, el Tratado Internacional de fronteras entre Marruecos y Mauritania en 1976, el Acuerdo de Argel o la
Resolución de la Asamblea General de 21 de noviembre de 1979 en la que se deplora con total contundencia la persistente ocupación del territorio por Marruecos y la ampliación desta ocupación al territorio evacuado por Mauritania; no hacerlo es sin duda sesgar el conflicto en beneficio del agresor.
Es lamentable que la ONU en 17 años de presencia en el Sáhara no haya presionado para que Marruecos desmantelase el muro defensivo que divide el territorio.
Es sin duda lamentable que la ONU permita, no ya que Marruecos actúe impunemente en el territorio ocupado, sino que incluso siga haciéndolo en villas que como Auserd , Um Dreiga, Guelta Zemmur, Tichla o Bir Gandús que teóricamente están bajo su competencia exclusiva según el Acuerdo Militar del Plan de Arreglo.
Es sin duda lamentable que el gobierno español no haya reconocido la RASD aunque fuese sobre la base del territorio evacuado por Mauritania o el territorio de restricción parcial o "liberado" más allá de los 30 Kms al este del muro, cuando por otra parte se firman acuerdos de pesca con Marruecos que afectan al territorio apelando a los acuerdos de Madrid o al Acuerdo Militar de alto el fuego con la ONU, en clara contradicción con el informe de la asesoría de la propia ONU de 2002.
Es lamentable el que potencias que se dicen democráticas ridiculicen el principio de libredeterminación constituyendo una falta de respeto para el pueblo saharaui y para el conjunto de naciones que reconocen la RASD al afirmar que la propuesta marroquí de autonomía garantiza el principio de libredeterminación. Evidentemente la autonomía dentro de Marruecos es una opción, pero no la única opción. La afirmación del representante del CORCAS en las negociaciones de Manhaset. “O aceptais la autonomía o pudriros en los campamentos” deriva de esos pronunciamientos que lo único que consiguen es dilatar la solución.
Estos enfoques distorsionan no solo la legalidad sino la realidad, a veces se pretende tratar al pueblo saharaui y a la RASD como si estuviesen sus representantes exiliados a miles de kilómetros del territorio y los saharauis estuvieran perdidos en la diáspora, cuando en realidad la RASD es un estado organizado en la frontera argelina y en una parte del territorio. Porque incluso militarmente Marruecos ha ganado parcialmente la guerra, controlando la mayor parte del territorio, pero no ha sido capaz de expulsar del territorio al Ejercito de Liberación Nacional Saharaui.
Teniendo el Derecho Internacional de su parte, controlando una parte del territorio, siendo el Plan de Arreglo causante del alto el fuego la convocatoria de un referéndum en el que se contemplaba la independencia como opción ¿Quién se va a creer que un movimiento de liberación nacional como el Frente Polisario vaya a aceptar una solución que excluya la independencia?
¿Quién es realista y quién es fantasioso Sr. Van Walsum? ¿Le dirían al pueblo palestino que es inviable un Estado Palestino y que renunciase a él?.

Roberto Barral Blanco. Profesor IES "Aller Ulloa" Lalín

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