domingo, 11 de marzo de 2012

Graves disturbios en las protestas sobre reivindicaciones sociales e territoriales en el Rif . Acusan al gobierno de Marruecos de imposición de toque de queda e incumplimiento de los Derechos Humanos

La localidad de Beni Buayach, en el norte de Marruecos, es desde hace una semana escenario de enfrentamientos entre manifestantes y miembros de las Fuerzas de Seguridad. Los ciudadanos exigen la liberación de detenidos en los últimos días, la salida del pueblo de los agentes a los que culpan de los disturbios y mayor atención por parte del poder central. Los gritos en las marchas, a veces incluso pidiendo la independencia, según ha sabido ABC de fuentes locales, también son muestra de que las tradicionales reivindicaciones de muchos habitantes de esta región, el Rif, siguen en pie.
La Asociación Rif de Derechos Hmanos (ARDH) ha hecho público un informe en el que lanza graves acusaciones contra las Fuerzas del Orden desplazadas hasta Beni Buayach, que han llegado a poner al pueblo bajo "toque de queda no declarado" para tratar de poner coto al descontento de los ciudadanos en las calles.
El texto, que recoge, según el equipo desplezado a la localidad entre el 2 y el 11 de marzo, recomienda la liberación de los detenidos, abrir una investigación y tomar medidas para acabar con la marginación que sufre la zona.
"Lo incidentes de Beni Buayach demuestran el fracaso del Estado en el cumplimiento de sus obligaciones para mejorar la situación socioeconómica y cultural de la zona del Rif" así como a nivel "de los derechos humanos", recoge el informe.
La ARDH alude a enfrentamientos con piedras por parte de los manifestantes y cañones de agua, gases lacrimógenos, piedras y porras por parte de los agentes, que llegaron a tener rodeado el pueblo y emplearon la violencia "de manera indiscriminada". Paralelamente desplegaron una "amplia campaña de detenciones", especialmente el 9 de marzo. Entre las víctimas, añaden, había menores de edad.
Los enfrentamientos han sido especialmente intensos durante algunas noches, explica esta ONG. Alude además a "robos" cometidos por parte de los agentes en domicilios particulares y tiendas así como insultos "racistas". También habrían dejado de pagar sus consumiciones pedidas en distintos establecimientos.
El Gobierno informa de que cinco personas han sido detenidas y se encuentran en la prisión de Alhucemas. Están acusados de "constitución de banda criminal, grupo armado, incendio voluntario, agresión a las fuerzas del orden y degradación de bienes ajenos", según la agencia oficial Map. Las mismas fuentes informan de que once personas han sido puestas en libertad, cinco de ellas menores.
Fuente: ABC

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