miércoles, 21 de diciembre de 2011

El eurodiputado Salvador Garriga del Partido Popular que votó a favor de la prórroga del Acuerdo de Pesca UE-Marruecos reconoce que no era rentable y que vulnera los derechos de los saharauis

En un  artículo titulado "En aguas profundas" el eurodiputado del Partido Popular reconoce la escasa viabilidad económica del Acuerdo de Pesca Marruecos-UE y afirma que en el resultado de la resolución  ha pesado la preocupación de la Eurocámara por los DDHH  y  castigar la escasa predisposición de Marruecos  a reconocer los derechos del pueblo saharaui.
 

En aguas profundas

El respeto a los derechos humanos y Marruecos

SALVADOR GARRIGA EURODIPUTADO DEL PP El Parlamento europeo está preocupado, cada vez más, por la protección efectiva de los derechos humanos. Esto le lleva tanto a homenajear a los héroes anónimos de la primavera árabe como a castigar a Marruecos por su escasa predisposición a reconocer los derechos del pueblo saharaui.

Los habitantes del antiguo Sahara español tienen muy buena prensa en Europa y de ello se aprovechan tanto Argelia, enemiga tradicional de Marruecos, como algunos políticos españoles, particularmente de IU o la campeona de las causas rentables, Rosa Díez.

Lo cierto es que el Parlamento europeo venía avisando de que en los Acuerdos de Colaboración que se firmasen entre la Unión Europea y terceros países la cláusula de cumplimiento efectivo de los derechos humanos iba a ser determinante.

Y resulta muy difícil, incluso para una diplomacia tan aguerrida como la marroquí, presentarse en Bruselas sacando pecho sobre su trato a la minoría saharaui, sobre todo después de los terribles acontecimientos del año pasado.

El Sahara Occidental tiene dos productos muy importantes para Marruecos: su inagotable cantera de minerales y uno de los bancos de pesca más ricos de África. De hecho, ese banco constituye la base del Acuerdo de Pesca con Marruecos del que el Parlamento europeo ha negado abruptamente la continuación del Protocolo.

El Acuerdo de Pesca ha sido considerado por consultores externos independientes como el peor y menos rentable de los firmados por la UE para el desarrollo del sector pesquero europeo. Nos cuesta al año 36 millones de euros y sólo autoriza a 119 licencias. Es el único caso en el que los beneficios generados son menores que el dinero empleado. A pesar de los legítimos intereses pesqueros españoles, la mayoría de los eurodiputados se opuso.

Y es que más aún que su nula rentabilidad, han sido las grandes dudas sobre el comportamiento marroquí en el Sahara Occidental las que han pesado sobre el voto final de la Eurocámara.

Consideraciones aparte sobre el daño al puerto gaditano de Barbate y a sus pescadores, que debe ser reparado, esta decisión trae dos lecciones: que la apuesta europea para la protección de los derechos humanos es seria y que Marruecos debería replantear su relación con Europa. Siendo con mucho el país más democrático del Magreb y el mejor socio europeo, tiene que reconocer que en el Sahara Occidental tiene un problema.

 Fuente. Ine

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